martes 9 de febrero de 2010

Dónde Viven los Monstruos

No sé si es que me he convertido en un viejo y aburrido que no entiende las pequeñas historias con encanto, que son grandes por su simplicidad. Pero como creo que ese no es mi caso veo un gran vacío a Donde Viven los Monstruos.

Esperaba que fuese la “gran película” del sábado por la noche y la verdad es que fue una decepción, al menos me sirvió para conciliar el sueño después de tres horas de vuelo.

Esta adaptación del libro homónimo me pareció parecidísimo a mi idolatrado Principito con toques estéticos de Alicia. El problema es que no es ni la historia del Principito ni tampoco tiene unos personajes tan buenos como el gato de Alicia.

Es la historia de un pequeño niño al que su madre llama “monstruo” por lo insoportable que es. Este niño se embarca hacia una isla donde hay unos seres que en vez de devorarle y terminar así la peli le coronan rey de los monstruos con la promesa de eliminar la tristeza y la soledad. Llenan su vacío saltando por el bosque, rompiendo casetas y cuando no, pegándose entre ellos. El final os lo podéis imaginar.

Esta historia carente de sentido –abstenerse aquellos que me digan que las buenas historias son simples- no es que sea simple y por ello perfecta, sino que no tiene nada a excepción de un precioso papel de regalo como es la estética de la película -los peluches son preciosos y además el traje del niño me recordó a uno que tenía cuando era pequeño y que me encantaba, tanto que iba con él a la guardería- y la banda sonora, unos Yeah Yeah Yeahs y Keren O cierran el sin sentido de la historia con pretensiones a ser un clásico o la voz de jóvenes adolescentes que tomen como discurso propio a este niño chillón y caprichoso. Vamos, que no es una de las mejores opciones para un sábado pero sí es perfecta si sufres de insomnio.

¿Quién narices es Ke$ha?

¿Os suenan las letras sobre resacas monumentales? ¿La pregunta constante de “no sé con quién narices me he acostado hoy”? Si aún no lo relacionáis, os doy más pistas: voz electrónica que me recuerda algunas veces a la caída Katy Perry –caída por el monumental tropiezo con la tarta-, rubia como la Gaga y un sonido electrónico cutre de MySpace que parece que lo ha hecho un domingo por la tarde en pijama con un programilla de edición de audio. Pues con todo eso tenemos el disco Animal de Ke$ha. La chica con el dólar en su nombre promete al menos rentabilizar su programa pirata de edición. Bromas aparte, toda esa combinación de gloss funciona a la perfección a lo que a la pista de baile se refiere.

Ya con su primera colaboración con FloRida triunfó y fue por eso que sacó Tik Tok en Agosto y ahora debuta con su disco Animal del que extraígo algunos posibles singles: el ya citado Tik Tok, Your love is my drug o Take it Off. Con colaboraciones de 3OH3! –sí ese par que hizo la genialísima canción Starstruck con la Perry para recordarnos que sigue con vida- y remixes varios ha cobrado vida un disco machacón perfecto para bailarlo con un mojito en la mano pero no para tumbarte en la cama a escucharlo como si fuese Philip Glass. Cada cosa en su contexto por favor, Little Boots, lo tienes difícil.



lunes 8 de febrero de 2010

The MALTA Experience

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Nunca hubiese imaginado que una isla tan pequeña como Malta tuviese tanto que ofrecer. El cuarto país con mayor densidad de población del mundo tiene a las personas más simpáticas que he conocido, amabilidad por los cuatro costados. Gente interesante como el botones Gustav roba calzoncillos, y los camareros siempre amables a todas mis manías culinarias.

Recomiendo que vayáis a Malta por muchísimas razones, desde el precio, el clima hasta llegar al aire de relax que se respira.

Han sido verdaderamente un pequeño oasis después del desierto de este último mes.

Batery recharged 100%


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Victor Green
Tienda cerrado con coche
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Para ver más fotos sobre el viaje a Malta, pinche sobre cualquiera de las anteriores y les llevará al Flickr de Victor Green.


domingo 7 de febrero de 2010

Aigolai Movie Awards: Animación

Si hay un género cinematográfico que se ha desarrollado hasta límites insospechados en esta década que acaba de terminar es, sin duda, el de la animación digital, que ha desplazado por completo a la animación tradicional. Aunque surgida en los 90 con la emblemática Toy Story, han hecho falta algunos años para pulir ciertos aspectos (se pongan como se pongan los fans de filmes como Bichos, Antz o Toy Story 2, los intentos “noventeros” son algo pobres, aunque meritorios).

Quizá por el derroche económico que suponen, la calidad narrativa de estas cintas es sensiblemente más alta que la media de animación tradicional, con alguna que otra deshonrosa excepción (Donkey Xote o Bee movie, por poner dos ejemplos). No obstante, y entrando ya en caballos ganadores, el punto de inflexión de la década es la grandísima Shrek (2001), una parodia mordaz y acertada de la ñoñería de los cuentos de hadas que no entró en nuestra quiniela ganadora por muy poco (quizá por su muy irregular desarrollo, que se ha acentuado hasta el extremo en sus tristes secuelas).

El gran éxito de Dreamworks coincide con la edad dorada de Pixar, la gallina de los huevos de oro de Disney. Suyas son prácticamente la totalidad de obras maestras del género (empezando por la grandísima Monstruos S.A. y terminando por las recientes Wall-E o Up!, otra de las grandes favoritas en nuestra selección final), a pesar de algún que otro patinazo crítico, que no de público (Cars o Ratatouille).

De Pixar son, precisamente, dos de nuestros candidatos. En primer lugar está Buscando a Nemo (2003), una maravillosa historia ambientada en el fondo del mar y con un rescate como premisa de partida. El genial trazo de los personajes (la olvidadiza Dory es sencillamente irrepetible, al igual que los secundarios de la pecera o el tiburón Bruce), su virtuosismo técnico y su punto de emotividad completan una película soberbia que arrasó en todo el mundo.

Sólo un año más tarde Pixar nos volvía a sorprender con Los increíbles (2004), un homenaje a los superhéroes de cómics y seriales de los años 50. Al margen de su logradísima estética y su original desarrollo, esta película resulta de una solidez que hasta entonces le faltaba al cine de animación, a lo que añade dinamismo, un gran sentido del humor y multitud de guiños a los tópicos del cine familiar.

No menos carismática que las anteriores es Los mundos de Coraline (2009), que recoge la herencia “burtoniana” de animación tradicional de Pesadilla antes de Navidad (1993) y La novia cadáver (2006). No en vano el director de Pesadilla… y Coraline es el mismo: Henry Selick.

Basada en el oscuro libro de Neil Gaiman, la película de Selick cuenta la historia de una niña incapaz de aceptar su realidad cotidiana, y es quizá la más adulta, grave y sesuda de todo el cine de animación en su historia reciente, con pinceladas de un tenebrismo que, seguro, echará para atrás a los más pequeños (¿recuerdan los ojos-botones del universo paralelo?), pero que a los mayores nos provoca fascinación y sorpresa a partes iguales.

Los mundos de Coraline es un derroche de ingenio visual, una obra de arte resultado de años y años de esfuerzo que se plasman en la pantalla con unos diálogos chispeantes, una animación magistral y unos personajes que merecerían un premio especial por su logrado diseño y personalidad. Un broche de oro, en suma, a una década prodigiosa para este género.

P.d: Para los nostálgicos de la era dorada de Disney en la animación tradicional, un consejo: desengáñense. Algunos de los momentos más logrados de sus últimos éxitos (el salón de baile en La bella y la bestia, la entrada a la cueva de las maravillas en Aladdin, la escena de la estampida de antílopes en El Rey León o el 85% de Tarzán) estaban totalmente generados por ordenador, signo inequívoco de que la compañía ya estaba pensando más en la pantalla que en el pincel.

martes 2 de febrero de 2010

aigolai.com Sí, tengo dominio propio

Aigolai.com

lunes 1 de febrero de 2010

Editorial de Febrero

Después de los excesos navideños, de los exámenes cuatrimestrales se puede decir que el año empieza ahora. La nieve ha pasado, y ya empiezan a despuntar los primeros tallos primaverales, los primeros tallos que anuncian una gran alergia.



¿Vale, y qué ocurre en Febrero? ¡Pues muchas cosas! Se avecina un cambio de aspecto en el blog, una unificación de tipografías pero mantener la esencia de mi hijo tonto: que vaya por libre y hable de lo que quiera. La música seguirá siendo muy importante y más después de los Grammy, los Aigolai Movie Awards seguirán ahí, anunciándose sin prisa, videojuegos, gadgets –atentos al iPad-, anuncios y como plato fuerte habrá una sorpresa. ¿Hecatombe? ¡No, tranquilos! Que no cunda el pánico, Aigolai se teñirá de colores, se desestructurará para volver al estado primigenio pero sin devolucionar, no le quitaré estos años de aprendizaje que ha tenido. Teoría del caos. ¡No! Nada será caótico, al contrario, reinará la paz. Prozac. No, aún no.

miércoles 27 de enero de 2010

Terror: Aigolai Movie Awards!

Al igual que ocurría con el género de la comedia, el de terror se enfrenta al siempre desafiante reto de mantener en tensión al espectador (en este caso, para mal), y eso provoca argumentos forzados y situaciones poco menos que inverosímiles en la mayoría de los casos.

En esta última década, aberraciones (en todos los sentidos) del tipo 30 días de oscuridad (2007), Freddy vs Jason (2003), Sesion 9 (2001), las abominables e infinitas Saw I-VI (2004-2009) o el lamentable remake de Viernes 13 (2009) han dejado bien patente la ausencia de imaginación y buen gusto propios de un género donde, muchos años después, parece que nadie es incapaz de desbancar del trono a mitos como Psicosis (1960), El exorcista (1973), Alien, el octavo pasajero (1979) o la célebre Carrie (1976), del incombustible Stephen King.

No obstante, y lejos de los flirteos descarados con el gore y los ríos de sangre artificial, existen ejemplos de buen cine de terror, incluso en una tierra tan proclive a la mediocridad como España. Ahí está nuestro primer candidato Aigolai, Los otros (2001), de Alejandro Amenábar, que se convirtió en uno de los grandes bombazos de la década gracias a una Nicole Kidman espléndida y a una historia narrada de un modo tan espeluznante como prodigioso. Si su atmósfera, su fotografía y su excelente banda sonora no son capaces de engancharte hazte un buen análisis, no sea que vayas a tener horchata en vez de sangre corriendo por las venas.

Bromas aparte, al amparo de esta cinta han surgido otras buenas cintas de terror, como El orfanato (J.A.Bayona, 2007) o las películas de Jaume Balagueró, que comenzó en 1999 con Los sin nombre a hacer un cine original y sólido que remató con la maravillosa Darkness (2002), la no tanto Frágiles (2005) y las más que exitosas REC I&II (2007-09).

Siguiendo la estela de influencias orientales que ha arrasado en todo el mundo (yo no pude ver más de un par de minutos de la china The Eye (2002), lo reconozco), nuestro segundo nominado es The ring (2002), notable remake del original japonés que conoció una secuela algo flojilla pero que ha influido poderosamente en la narrativa cinematográfica de terror de años posteriores. La historia de una cinta de vídeo con poderes sobrenaturales lleva de un lado a otro a la pobre Naomi Watts con el susto en el cuerpo y la prole en peligro permanente.

Por último, tenemos a M. Night Shyamalan y la que seguramente es su cinta más efectiva, Señales (2002), un taquillazo absoluto en todo el mundo que supuso el último éxito de Mel Gibson antes de dedicarse a hacer el memo en arameo y otras lenguas primitivas. La historia de un párroco que ha perdido la fe tras la muerte de su esposa y que se enfrenta a una invasión alienígena escalofriante (la escena del vídeo brasileño hizo saltar al cine entero) demostró una vez más la capacidad de Shyamalan para contar historias universales con un presupuesto ridículo. Los quince últimos minutos, que cuentan el ataque alienígena a la casa, son un derroche de genialidad, habilidad visual y perfecta compenetración con su compositor fetiche, un James Newton Howard en plena forma.

Sólo dos años después, Shyamalan demostraría haber superado las fronteras del género con esa obra sublime que es El bosque (2004), que al igual que ocurría con Olvídate de mí en el género de comedia queda fuera de nuestra lista de nominados por ser un híbrido inclasificable entre terror, drama, romance y alegoría social. (Nota final: qué lástima que, no se sabe si influido por el mesías Gibson, Shyamalan se dedicase luego a hacer barrabasadas acuáticas y florales con las desastrosas La joven del agua (2006) y El incidente (2008). Algún día dedicaremos una entrada a este misterioso e imparable declive).

Nacho

lunes 25 de enero de 2010

GIRLS just wanna have...- Lust for life, versión hardcore

¿Un pene como micro? Parece que sí. El cantante de Girls, Owens, sabe afinar bastante bien. El primer single de esta banda, Lust for Life –les llevó al Primavera Sound- salió con dos versiones del video. Hace un año sacaron la primera que para mi gusto no refleja el hedonismo que transmite la canción sin embargo la segunda que parece que es una cara B del mismo video, está llenando de comentarios la red.

Este dúo de San Francisco aparte de parecer seres andróginos e Iggy resucitado de las cenizas, tienen un par de singles que molan un montón: el ya citado Lust For Life y Laura.

Os recomiendo que no veáis el video con papá o mamá (u otro familiar) debido a su contenido explicitísimo.

We? Oui? Oh Yes! Wii Fit


Con el ritmo de vida que llevamos es cada vez más difícil encontrar tiempo para nosotros mismos y mucho menos para hacer algo de ejercicio (el verano está a la vuelta de la esquina). Por eso me decidí el otro día a comprar el Wii Fit Plus, el último cacharrito de Nintendo que se propone mover nuestros culos y corregir nuestros hábitos posturales.

La verdad es que al principio estaba un poco escéptico sobre si sustituir las clases de Pilates a las que un día por otro falto muchísimo, o si por el contrario traerme la tablita a casa y ver si la gran N hace milagros.

La primera impresión que tuve de la tablita fue que es demasiado lista “su centro de gravedad está ligeramente desplazado a la izquierda” Sí, tengo escoliosis. Pero mediante van pasando los días y veo que el objetivo marcado está más cerca –en mi caso ganar dos kilos de peso- me va gustando más este invento.

Cada vez que conecto la Balance Board me doy cuenta de lo mucho que han evolucionado las videoconsolas, sí esa es la evolución que necesitábamos, jugar con nuestro cuerpo, sentirnos parte de la historia y eso, por el momento sólo lo ha conseguido Nintendo, pero bueno, no me quiero meter en camisas de once varas y mucho mejor que os lo explique más adelante nuestro colaborador en videojuegos, Nacho.

Como iba diciendo, Wii Fit no es sólo un entrenador personal, incluye también bastantes minijuegos que para pasar un ratejo entretenido están muy bien. Pero el motivo fundamental de compra no deben ser estos minijuegos, porque entonces nos sentiremos decepcionados, sino los completos ejercicios de yoga y los ejercicios de tonificación. Sumando unos y otros tendremos alrededor de 40, cosa que no está nada mal, a eso hay que sumarle los de equilibrio y los Plus hasta llegar a casi 70 ejercicios.

Con razón es uno de los periféricos más vendidos, de hecho, me costó muchísimo encontrarlo debido a que estaba agotado en todas las tiendas del centro de Madrid desde antes de las Navidades. Dicen que lo bueno abunda, ¡qué va! Lo bueno escasea.

martes 19 de enero de 2010

Comedia: Aigolai Movie Awards


Esta última década nos ha dejado un sinfín de comedias de gran popularidad, casi siempre con las incombustibles Diane Keaton o Meryl Streep haciendo de madres, tías o abuelas de la actriz joven de turno. El caso de Streep es tan asombroso (lleva casi cuarenta años en la cumbre del negocio, en todas sus formas y géneros) que algún día habrá que dedicarle una entrada especial. Sin ir más lejos, este domingo le fue otorgado su séptimo globo de oro por la comedia Julie & Julia, que se suma al recibido por las también divertidas Adaptation (2002) y El diablo se viste de Prada (2006), y a su exitazo con la comedia-musical Mamma mía! (2008).

Al margen de la colosal Streep, la década nos deja perlas como Juno (2007), Entre copas (2006), Un niño grande (2002) y la pluscuamperfecta Oh, brother! (2000), de los hermanos Coen, que supuso para George Clooney su asentamiento definitivo como estrella de Hollywood.

Dentro de esta lista de éxitos también hay alguna que otra aberración populista, del tipo Una rubia muy legal (1&2), Miss Agente especial (1&2) o las infinitas e insoportables Scary Movie (1-5) y sucedáneos de igual tonelaje.

Centrándonos en los premios Aigolai, nuestra lista de nominados está compuesta por El quinteto de la muerte (The Ladykillers (2004)), de los hermanos Coen, con un Tom Hanks pletórico y demostrando que, al igual que la Streep, lo mismo vale para un roto que para un descosido. En segundo lugar está René Zellwegger con la primera entrega de su Diario de Bridget Jones (2001). Resulta complicado encontrar un elenco tan británico, bien conjuntado e hilarante como el de esta cinta. Neurótica, hipocondríaca, acomplejada y desvergonzadamente gorda, Zellwegger construye un personaje entrañable con el que muchas (y muchos) se sintieron identificados.

Por último tenemos Pequeña Miss Sunshine (2006), una de las joyas de la corona. Aunque irregular en su desarrollo (el comienzo es fabuloso; el final, no tanto), proporciona unas dosis de mala leche, humor negro y crítica social que asombran casi tanto como las excelentes interpretaciones de t-o-d-o-s sus actores. No hay experiencia más caótica, divertida y sorprendente que las de una familia compuesta por una niña obesa con afanes de modelo, un adolescente daltónico que quiere ser piloto, un abuelo pervertido, un tío suicida y gay que es el segundo mayor experto del mundo en Proust, un padre obsesionado con el éxito y el fracaso y una madre, por último, que parece ser la única con algo de sentido común entre tanto chiflado. Una maravilla.

Me he dejado alguna que otra rareza inclasificable, como la que para mí es la obra maestra del equipazo formado por Michel Gondry y Charly Kauffman (Olvídate de mí (2004)), con Jim Carrey y Kate Winslet bordando sus respectivos papeles en una historia hipnótica y sugerente. No obstante, considerarla una comedia sería colocarla en el mismo saco que las rubias legales, canguros superduros y demás zarandajas, y por ahí no paso. No, señor.

viernes 15 de enero de 2010

El Sustituto

¿Empezar una relación significa acaso olvidar a las parejas anteriores? Es imposible evitar la comparación entre lo que una vez tuvimos y lo que tenemos ahora. El problema viene cuando estamos a diferentes alturas, cuando queremos diferentes cosas o pensamos que la relación de amistad está sólo hay: en amistad aderezado con algo especial. Es cuando al otro se le ocurre la feliz idea de empezar a actuar como si estuvieses en una relación de hace un tiempo, a regalarte ropa, pagarte las cenas y a empezar a contestar por “nosotros” ¡Basta!¡Aún no hay un nosotros!


Como iba diciendo son imposible las comparaciones y puesto que no podemos hacer borrón y cuenta nueva estamos siempre revocados a mirar atrás y decir: vaya… Ese vaya puede ser en plan “uff, vaya pestiño de tio con el que estuve” o lo contrario.


Es ese “vaya” el punto de inflexión tanto para bien como para mal. No porque nos regalen cosas, nos inviten a centar o demás tenemos que aceptar a estar con esa persona, y firmar un contrato de por vida que nos una en sangre y alma. Pero lo más probable es que si pensamos de esa manera sea porque el motivo de dejar las relaciones anteriores sea ajeno a nosotros, es decir, fuese el otro el que tomase la decisión y eso joroba y mucho. Es entonces cuando queda la herida y la nueva persona es como un apósito. Pero nunca sabes si vas a terminar con esa marca de apósitos de por vida, por eso es necesario darle una oportunidad. Creo.


¿Tenemos un instinto masoquista que como el perro del hortelano ni come ni deja comer?¿o puede ser que interiormente busquemos en la otra persona sólo las virtudes de lo que un día fue la persona perfecta y la comparación con el nuevo sea deficitaria?

lunes 11 de enero de 2010

Acción/Aventura: Aigolai Movie Awards

La década 2000-2010 ha sido una de las más prolíficas de toda la historia de la industria del cine, pero si hay un género que ha contribuido a ello es, sin lugar a dudas, el de acción/aventura. Puede que Hollywood esté perdiendo comba respecto a otros sectores más pujantes, como los videojuegos, pero todavía conserva olfato para captar audiencias cualquier edad, y para ello nada mejor que fidelizarlas a base de interminables sagas, ya sean de nuevo cuño (Harry Potter 1-6, Piratas del Caribe 1-3, El caso Bourne 1-3) o bien retomando ideas anteriores para “rematar” la faena (caso de Star Wars episodios II y III, Indiana Jones 4, James Bond 20-22 o Matrix 2 y 3).

No obstante, hablar de sagas en está década obliga a hacer una parada en uno de los fenómenos globales de mayor repercusión. Me refiero a la superlativa trilogía de El Señor de los Anillos, que ha revitalizado el género de la fantasía hasta auparla a un lugar que nunca tuvo anteriormente. Tanto por calidad visual como narrativa, el impacto de estas películas no es comparable a nada de lo visto anteriormente, y con toda justicia han pasado a formar parte de la historia del cine como uno de sus hitos más importantes.

De mucha menor calidad ha sido, sin duda, el fenómeno de los superhéroes, con cintas tan bochornosas como Spiderman (1-3, y amenazan con la cuarta), Superman Returns, el Increíble Hulk y alguna que otra salvedad, como las más dignas X-Men 1 y 2 (la 3 casi mejor olvidarla).

Un caso muy especial, dentro de las aventuras en mallas ha sido el de una de las renovaciones más sorprendentes (para bien) de la historia: la nueva saga de Batman creada por Christopher Nolan (Batman Begins y The Dark Knight), que ha hecho resurgir de sus cenizas a un personaje que todos creíamos defenestrado. The Dark Knight es, sencillamente, una de las mejores películas de la historia del cine, una obra maestra que rezuma talento, creatividad y calidad por los cuatro costados. Lástima que no cunda el ejemplo.

Por último, a este tipo de sagas se sumó el renacer de la épica de corte pseudo-histórico, que con más pena que gloria ha ido apareciendo a lo largo de estos diez años (Gladiador, Troya, Alejandro Magno, El Reino de los Cielos, El Rey Arturo, etc…). Por su torpeza, anacronismo y descaro palomitero, la mayor parte de estas cintas demostró, de forma inapelable, que a algunos muertos era mejor haberlos dejado en sus tumbas.

Todo ello conforma, en suma, un panorama bastante homogéneo y aburrido, de un excesivo continuismo, donde la idea brilla por su ausencia y la maquinaria comercial se limita a repetir sin más fórmulas de éxito garantizado. Es una espiral que nos lleva a películas sin identidad aún peores que sus ya de por sí innecesarias precuelas, con historias forzadas hasta el delirio, efectos visuales de mercadillo y unos diálogos sencillamente lamentables.

No me entiendan mal: la comercialidad no está reñida con la calidad, o no debería estarlo. Por ello sería muy de agradecer que los productores tomasen nota del soberano hastío que provocan ya los magos con acné, piratas de medio pelo y becerros espaciales en el respetable, y tratasen de explorar nuevos caminos y fórmulas diferentes, porque salvando honrosas excepciones, como la magistral trilogía de Jason Bourne, el nuevo concepto de Batman o los elfos de Peter Jackson, la calidad general de muchas de estas y otras cintas aventureras es altamente cuestionable (por no decir penosa: ¿recuerdan la nevera nuclear de Indiana Jones 4? Porque aquello era para llorar, y no precisamente de risa).

Nacho








AIGOLAI MOVIE AWARDS 00'S


Cómo no podía ser menos, Aigolai se ha subido al carro de las nominaciones en el cine, y puesto que los Oscar siempre -o casi siempre- son injustos con directores, actores y peliculas que me parecen buenísimas. Hemos decidido hacer los Aigolai Movie Awards.

Durante 6 semanas estarán disponibles las listas con las votaciones, de todas formas, el voto es cerrado a pesar de que se contará con la opinión de los lectores. Finalmente el ganador de cada categoría saldrá una semana antes que los premios Oscar, porque sí, ¡aquí nos lo curramos! Y además nos hemos vuelto locos porque son los premios de la década.

Para ello contaremos con nuestro enviado especial Nachete en Yepes, donde se celebrarán los premios Aigolai que al menos una vez por semana nos irá presentando las categorias y las películas que compiten en cada modalidad.

La alfombrilla roja del ratón ya está preparada, los premios con brillo, luces, cámaras y a votar!

viernes 8 de enero de 2010

Gaga al mando de Polaroid


¡Señores inversores, cuidado!

Sí,sí,sí, Lady Gaga está al mando del equipo creativo de Polaroid, la empresa de cámaras que imprimian la foto de forma instantánea.
Desde pequeño he querido una Polaroid, hace un par de años la estuve buscando por Fuencarral para ver si encontraba algo, y me dijeron que lo mejor era comprarla en eBay. No me fio de esa web por temas que les ha pasado a amigos mios. Asíque decidí olvidarme de la cámara.
Pero mi "pequeña espinita" me ha vuelto hoy a pinchar cuando he leído que la Gaga había firmado un contrato por varios años con la casa de cámaras que el año pasado se declaró en banca rota.

Ahora será la diseñadora de las cámaras y complementos a parte de ser la imágen de la casa. ¿Os imagináis una cámara llena de los cristalitos de esos que se acostumbra a poner en el cuerpo?¿o una de terciopelo con estampado de leopardo? Puff, creo que el mito de Polaroid se me ha caído, porque el hecho de que la empresa haya practicamente desaparecido y que la única foto Polaroid que conservo es una medio quemada de cuando era pequeño comiendo un Huesito, le daba un cierto toque de clasicismo perdido.