jueves 11 de junio de 2009

Stop Motion: ver el mundo en movimiento

El Stop Motion es una técnica que consiste en aparentar el movimiento con objetos estáticos haciendo fotos y luego montándolas. Para que el movimiento sea fluido debe haber 30 fotogramas por segundo. Cuando percibimos los saltos, es porque se ha empleado una cifra menor de fotogramas para aligerar el proceso de producción.
Esta técnica se lleva usando que yo sepa desde los años 30 con King Kon –seguramente sea de antes-. Las influencias más actuales que todos conocemos son Pesadilla antes de Navidad (1994), La novia cadáver (2005) y la actual Coraline (2009).

Esta técnica que requiere mucho esfuerzo no sólo se usa en el ámbito cinematográfico, desde hace un tiempo se vienen haciendo anuncios realmente buenos con esta técnica como el de los conejos de los televisores Bravia de Sony o los graffitis callejeros que se convierten en historias contadas en la pared de un viejo edificio.

Esta técnica que tendrá casi un siglo de antigüedad, no se ha exprimido lo suficiente posiblemente por las facilidades que ofrece la animación por ordenador –que cada vez está más conseguida y se acerca casi a la realidad-, sin embargo, está claro que la técnica stop motion no se puede utilizar para contar historias realistas y con una estética diferente a la que llevamos vista. Porque por muy bien que esté hecha una figura de plastilina, siempre será plastilina y eso lo notaremos. Ahí, sin embargo la animación informática tiene un campo más amplio gracias a que puede imitar texturas.

Como os decía, seguramente el stop motion vaya creciendo poco a poco en vertientes distintas al ámbito cinematográfico y se explote sobretodo en la publicidad u otras actividades artísticas. Supongo que esto también a la larga se podría ver como un inconveniente ya que la estética del stop motion está muy definida y podría confundir al público con un anunciante u otro, o pensar que un anuncio es la copia de otro.

Aún así, es un terreno muy virgen que deberá ser estudiado y darle la importancia que sea oportuna.

En el primer anuncio que os dejo es de los televisores Bravia. Estuvieron un mes para poder hacer los conejos y grabar el anuncio. El esfuerzo seguro que mereció la pena porque la calidad visual del anuncio no deja a nadie indiferente.


Este segundo video es un proyecto de carrera de unos alumnos de la universidad de Buenos Aires. Emplearon el stop motion para dar vida a los graffitis.

3 Comentarios:

Anónimo dijo...

Aun reconociendo las virtudes del stop motion y su más que aparente resultado final, yo sigo pensando que tanto trabajo me parece excesivo, por muy artesanal que sea, teniendo en cuenta las virguerías que se pueden hacer con un ordenador. En cualquier caso, no sólo no me parece mal que se haga así, sino todo lo contrario. Coraline, como las otras que citas, son una pasada.

Por cierto, en esta técnica el máquina de Hollywood era un tal Ray Harryhausen, artífice desde las películas de Simbad de los años cincuenta a Jasón y los argonautas, que es la joya de la corona (1963), o Lucha de titantes (1981), otra pequeña maravilla.

A cuidarse,

N

P.d: http://www.youtube.com/watch?v=5yYeZMx1Y7U

MY OWN YELLOW CAT dijo...

Me encanta el anuncio de los conejitos de colores!


^-^ Saludos Victor

skye dijo...

me enkanta el anuncio de ls konejos xDD

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